La Biblioteca se une al Área de Historia Contemporánea (Departamento de Historia Moderna, Contemporánea e Historia de América) de la Universidad de Valladolid para conmemorar el cincuenta aniversario (1976-2026) de la presencia en España de Alexandr Solzhenitsyn, Premio Nobel de Literatura (1970) y autor del emblemático libro Archipiélago Gulag, 1918-1956. Ensayo de investigación literaria, publicado y traducido al español en 1974 por la Editorial Plaza y Janés.
Una exposición en la primera planta de la Facultad reúne una selección de documentos sobre el tema a la que acompaña una exposición virtual en nuestras colecciones de Almena.

Como es sabido, la publicación en Occidente del Archipiélago Gulag y la presencia de su autor en las televisiones de medio mundo convulsionaron a la opinión pública al mostrar la cara más perversa del sistema totalitario soviético. Es lo que ocurrió en España: ‘la imagen de Alexandr Solzhenitsyn en España está asociada a su visita de 1976’. Una serie de opiniones desabridas trataron de fulminar al Premio Nobel, que también contó con otras a favor. Fue lo que provocó una auténtica controversia de papel sobre el autor de Archipiélago Gulag, en especial en la revista Cuadernos para el Diálogo, pero también en otras publicaciones periódicas del momento. Por la radicalidad de algunas opiniones, debemos detenernos en el recibimiento hostil que se dispensó a Alexandr Solzhenitsyn en su visita a España en marzo de 1976, especialmente a raíz de su presencia en las pantallas de Televisión Española en la noche del sábado 20 de marzo: su aparición estelar tuvo lugar en el programa de máxima audiencia del primer canal de TVE Directísimo, dirigido y presentado por José María Íñigo (dada la expectación creada por la presencia ante las cámaras del Premio Nobel ruso, el programa volvió a emitirse el lunes siguiente).
Fue, por tanto, la presencia de Solzhenitsyn en la televisión lo que suscitó el interés de los medios de comunicación, así como de ciertos sectores de la intelectualidad española del momento, lo que no había ocurrido con la publicación en España dos años antes de su emblemática obra Archipiélago Gulag, 1918-1956. En efecto, más allá de los consabidos anuncios publicitarios en los medios de comunicación, la obra recibió de manera increíble escasos parabienes, y más bien fue silenciada e incluso menospreciada en los ambientes tradicionalmente considerados ‘progresistas’.
En la controversia de papel generada quedó de manifiesto que por lo que respecta a Alexandr Solzhenitsyn solo cabían dos opciones ‘cogerlo o dejarlo globalmente’.